Crea tu PLAYLIST Emocional

Esta semana se celebra el Día Internacional de la Música, y desde PsicoSala os proponemos un ejercicio basado en la influencia que tiene la música en nuestro estado de ánimo y de cómo ésta nos puede ayudar a cambiarlo.

En general, podemos decir que hay una música para cada situación o para cada momento. Un ejemplo es que si, viendo una película, escuchamos unos violines con un sonido un tanto agudo, con vibrato, con una nota sostenida que va subiendo de volumen, sabemos que algo malo puede pasar, si eso termina con silencio, solo querían ponernos nerviosos; pero si termina con un sonido fuerte de toda la orquesta, aparecerá el asesino de manera algo brusca.

Esto también lo saben los publicistas y los encargados de poner el hilo musical de los grandes supermercados; si hay poca gente, o es después de comer, nos pondrán música de ritmo lento con el fin de que nos tomemos nuestro tiempo en hacer la compra. Pero si el supermercado está lleno de gente, pondrán música con tempo muy rápido, para que apresuradamente terminemos de comprar y nos vayamos a casa, dejando sitio para los demás.

También se sabe que hay piezas o canciones más adecuadas para la realización de una tarea determinada. Por ejemplo, para estudiar matemáticas nos pueden venir bien la mayoría de las obras de Mozart, por su estructura clara, sus pocos cambios de ritmo y sus armonías sencillas, sin disonancias ni cambios de tonalidad bruscos, además de por su genialidad.

Pero es cierto que una pieza musical puede tener diferentes efectos según la persona o el momento emocional en el que nos encontremos. Así, una canción que a alguien le relaje o le ayude a concentrarse, a otra persona le puede causar nerviosismo o incluso provocarle ansiedad.

Ahora, gracias a las posibilidades que nos ofrece internet, es muy fácil tener acceso a todo tipo de música, por lo que será sencillo que cada cual complete una lista de reproducción acorde a sus gustos y sensaciones personales.

Tenemos que elegir cinco o seis canciones u obras de música clásica de cada uno de los siguientes grupos, es importante hacerlo concienzudamente:

  • Primer grupo: Triste o melancólica.
  • Segundo grupo: Relajación y regulación de la ansiedad.
  • Tercer grupo: Sensual.
  • Cuarto grupo: Incitación al movimiento y a la alegría.

Una vez que tengamos nuestra selección personal hecha, la podemos escuchar en diferente orden, dependiendo del cambio que queramos generar en nuestro estado de ánimo.

Si estamos tristes comenzaremos la audición con el primer grupo, continuando con el segundo y concluyendo con el cuarto grupo.

Si lo que tenemos es ansiedad o estrés debemos comenzar el por el cuarto grupo, después detendremos la música, respiraremos profundamente mientras escuchamos el silencio. Al cabo de unos minutos, continuaremos escuchando la música del segundo grupo.

Si lo que queremos es un clima romántico deberíamos poner al principio el cuarto grupo, continuando con las relajantes del segundo grupo y terminaremos con el tercer grupo.

La música nos acompaña en muchos aspectos de nuestra vida, de manera que si nos aliamos con ella podremos sentirnos mejor.

Disfruta de la música.

José Antonio Martínez López

Maestro y Músico

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